Carrera profesional | Testimonios

Mecatrónica

Kai Y. es uno de los siete mecatrónicos en la sede de Bergisch Gladbach.

Sin vértigo y con sentido de la responsabilidad

Kai Y. es uno de los siete mecatrónicos que en la sede de Bergisch Gladbach se encargan de que el almacén automático de estanterías altas funcione perfectamente. Para ello, a veces tiene que escalar a alturas vertiginosas.

¿Cómo llegó a KRÜGER GROUP?

Primero realicé una formación de tres años y medio como mecatrónico en una gran fábrica de papel en Bergisch Gladbach. A través de conocidos que trabajan en Krüger, ya había oído hablar muy bien de la empresa. Cuando se produjeron cambios importantes en mi antigua empresa, presenté mi solicitud aquí y me alegro de formar parte del equipo.

 

«Para mi trabajo hay que tener la cabeza bien alta, pero a cambio el trabajo es muy variado y los compañeros son estupendos».

¿En qué consiste exactamente su área de responsabilidad?

Junto con mis compañeros me ocupo del mantenimiento, la conservación y la reparación del almacén de estanterías altas. Para prevenir fallos, realizamos rondas diarias en las que examinamos detenidamente la instalación. Si algo falla aquí, rápidamente afecta también a la producción adyacente, por eso debemos trabajar con mucho cuidado.

¿Qué significa esto en la práctica?

Si, por ejemplo, falla un motor que acciona los rodillos de los sistemas transportadores de palets, tenemos que repararlo o sustituirlo lo antes posible. También puede ocurrir que tengamos que intervenir en los sistemas de estanterías si algo se atasca; entonces hay que subir hasta 30 metros de altura para solucionar un fallo. Naturalmente, siempre con casco y protección anticaídas, pero para eso hay que no tener vértigo. Además de problemas mecánicos, también estamos capacitados para resolver averías en la electrónica, como por ejemplo en el sistema de control.

¿Y qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Me gusta lo variado que es el trabajo. Aunque hay diferentes tareas rutinarias, ningún día es igual a otro. A eso se suma la gran responsabilidad que tenemos. Además, los compañeros son muy serviciales y amables. Para mí todo encaja muy bien, me siento a gusto y puedo imaginarme perfectamente tener aquí un futuro profesional.

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